Isidoro Gómez nos habla del futuro de Cuenca

9 abril, 2019

Antes de que venga el turista a visitar a ciudad, tenemos que cuidar las infraestructuras e invertir en el ámbito empresarial

Hoy tenemos en Vivo Cuenca a un amante de la ciudad encantada, a un conquense de nacimiento y de sentimiento. Médico de profesión, empresario a la fuerza y director del equipo de balonmano Liberbank Cuenca. Él es Isidoro Gómez Cavero. Nos ha abierto las puertas de su consulta, para conocer su trayectoria profesional y su opinión sobre la ciudad que le ha visto crecer.

Para aquellos que aún no lo sepan. Cuéntanos. ¿Quién es Isidoro Gómez Cabero?

Yo soy conquense de pura cepa, nací en el Sanatorio San Julián del municipio. He vivido toda mi vida en la ciudad. Y bueno, cuando acabé el COU me fui a Valencia a estudiar. Hice medicina. Soy de los más jóvenes, puesto que con 23 años ya estaba ejerciendo mi profesión en Cuenca. Me fui a Brasil y a Paraguay a hacer cirugía plástica, pero por circunstancias personales, tuve que venirme de nuevo a Cuenca. En el principio de mi carrera, profesionalmente hablando empecé trabajando en casi todo como médico. Tanto en la sanidad pública como en la privada. Fui director de los tres hospitales de San Julián y San José en aquella época. Construí la Alameda, en la que me basé en una idea que tuve y que también traje yo de Estados Unidos. Y a partir de ahí, construimos un hospital, un policlínico y una residencia geriátrica en aquel momento. Me dediqué a ser director de la Alameda, que por si alguien no lo sabe es lo que actualmente es el Hospital de Recoletas, durante casi veinticinco años. Y posteriormente y debido a mí descontento un poco principalmente, puesto que no me gustaba demasiado cómo se estaban desarrollando los acontecimientos allí. Dejé la dirección, aunque todavía sigo teniendo mi consulta y monté otra clínica en Cuenca. Más o menos ese es Isidoro Gómez Cabero. Una persona que se lanza a hacer muchas cosas y que le pone mucho empeño e ilusión a mi trabajo. Actualmente en mi consulta, tengo casi cuarenta mil pacientes.

Eso es muy importante y dice mucho tanto de la profesión como de usted personalmente. Nos contaba que había montado varios hospitales y centros médicos. Recientemente, ha abierto otro centro en la ciudad de Cuenca, pero más dedicado al ámbito deportivo. Cuéntanos, por qué decidió abrir

Bueno, yo siempre me he dedicado a la medicina deportiva y he sido médico del Club de Fútbol del Conquense y luego empecé con el Balonmano. Tras hacer Centros Magdala, que es el Policlínico que hemos montado aquí. Vi la posibilidad de montar un centro médico y fisioterapéutico distinto a lo que nos podemos encontrar actualmente. En él, al paciente se le atiende personalizadamente. Dentro del centro podemos encontrar fisioterapeutas, ginecólogos y traumatólogos. Existen clases personalizadas, tanto individuales como grupales, de Pilates, yoga o aerobic. Y bueno de momento, la verdad es que está funcionando muy bien.

Como nos decía al principio, siempre ha estado ligado al mundo del deporte. ¿Cuál era o es su deporte favorito? ¿Cómo es el cambiar de alguna manera el estar dentro del campo, como jugador, a estarlo fuera, como personal sanitario?

Bueno es que aquí dónde me ves, y aunque me veas vestido de médico hoy, yo he sido muy deportista. Todo comenzó, porque me metí en Cuenca a ayudar al Conquense y posteriormente al balonmano, cuando empezó a formarse el equipo en la ciudad. He sido el médico del balonmano toda la vida. De hecho, cuando el balonmano no respondía y fallaba, decidí ayudar esta vez no de forma sanitaria sino convirtiéndome en su presidente. He tenido la presidencia dos veces. La primera hasta subirlo casi arriba. Y esta segunda vez, lo cogimos con una deuda enorme y pensábamos que no se podía hacer más y que realmente iba a desaparecer el equipo como tal. Pero fíjate, que de esa situación tan desesperante hemos llegado a estar jugando en Europa actualmente.

¿Cómo lleva, Isidoro Gómez, el cambiar su profesión de médico para llegar a ser un empresario?

Pues tengo que confesar que antes trabajaba de médico y vivía mil veces mejor que cuando empecé a mover estas cosas. Yo hoy, desde la posición de empresario, admiro a los de verdad. Yo soy más profesional y por fuerza, tengo que ser empresario. Pero estamos en una ciudad donde las posibilidades empresariales son mínimas. No existe mercado, porque cada vez somos menos habitantes y la población es cada vez más envejecida. Y sinceramente es dificilísimo ser empresario hoy por hoy en Cuenca. De hecho un empresario si fuera empresario de verdad en la ciudad, conforme está actualmente, no montaría nada porque los estudios son muy complicados hacerlos aquí. Los resultados no saldrían…Pero bueno como he dicho al principio soy conquense y quiero mucho a Cuenca pues me he metido siempre en todo. Pero ser empresario y no tener una empresa grande es muy complicado.

Como bien dices, quieres mucho a la ciudad. Pero realmente y dejando a un lado el sentimiento conquense. ¿Existe algo más que te motive a seguir adelante?

Pues mira sinceramente yo soy un Quijote, que me meto en todo lo que me gusta. Y que si me meto en algo tengo que seguir hacia delante hasta ver los resultados. Y siempre que lo he hecho, ha sido en cosas que verdaderamente me ilusionaran. Siempre acompañado de un trabajo duro que al final es como se consiguen las cosas. Pero tengo que volver al sentimiento arraigado, yo soy conquense y me da mucha pena que se apague la luz de esta ciudad. Yo echo la vista atrás y veo las posibilidades que tenía cuando era joven a lo que hay hoy y el cambio es verdaderamente abismal. Lo que pasa es que no nos damos cuenta. Y de verdad que es muy complicado ver esta situación, empresarialmente hablando, el que podamos atraer gente porque no tenemos ningún tipo de mercado. Mercado que está llena de, repito, gente mayor y funcionarios entre otros. Y, o ayudamos mucho a traer cosas o Cuenca lo tiene complicado.

Eso es lo que verdaderamente hace falta, que colaboremos todos poniendo nuestro granito de arena para atraer todo tipo de iniciativas a la ciudad. Y eso es algo que usted sabe muy bien. Por ello, no me gustaría irme sin preguntarle ¿Cómo se siente personalmente con su trabajo? ¿Si volviera a empezar de cero, cambiaría algo? ¿Borraría algo de su trayectoria profesional, se arrepiente de algo?

Yo no miro nunca para atrás. Es una de las cosas que más odio. Yo no me arrepiento de nada de lo que he hecho nunca. Aunque probablemente hubiera hecho cosas distintas, pero no me arrepiento de nada. Creo que no merece la pena echar la vista atrás, cuando se puede mirar hacia delante. Tengo un lema personal que siempre lo aplico y es que hay que morir con las botas puestas. Pienso que en la vida hay que luchar hasta el final. D: Efectivamente, ojalá todos tuviéramos ese pensamiento. Isidoro Gómez, empresario, médico y además presidente del Club Liberbank Cuenca de balonmano. Imaginamos que no tiene mucho tiempo libre.

Pero cuando lo tiene. ¿Qué es lo que le gusta hacer?

El mayor pecado que tengo es que no sé qué hacer en mi tiempo libre. Llevo sin vacaciones más de quince años. Pero sin vacaciones de verdad. El irme a Europa Central hace cinco meses, dos días, fue un logro. Antes, iba de caza, a hacer deporte…. Realmente a mí lo que más me gusta es viajar. Me lo he propuesto como reto personal, el viajar cómodo y tranquilo como forma de relajar la mente. Ya te digo, lo tengo que conseguir por fuerza.

Eres un enamorado de tu trabajo, admiro realmente lo que has conseguido, como empezar de cero y conseguir tantos logros tanto personales como profesionales. Pero ¿Qué cosas destacarías por encima de todo?

Yo soy de los médicos que no creen en la Medicina. Entre paréntesis. Es decir, el médico, como cualquier cosa en la vida, lo más importante es ayudar al que tienes delante. Si te propones ayudarlo y eres sensible, simpático y amable pero fundamentalmente lo quieres ayudar, tienes la mitad. La otra mitad, pues son tus estudios, tus horas de dedicación a la medicina. Pero realmente y reitero, es ayudar a los demás. Puedo decirte que casi medio Cuenca ha pasado por mi consulta y siempre les digo lo mismo, si no sé algo no te lo voy a poder decir. Pero lo primero que vamos a hacer es ayudarte. Con esto quiero decir, que a los pacientes les hablo como médico y como Isidoro y les doy a elegir. Y a veces estas dos opiniones son distintas.

Eres un enamorado también de la ciudad encantada, de esta Cuenca que admiramos a través de la retina y que desgraciadamente, pierde ciertas cosas con el paso del tiempo. Dejando a un lado su ámbito profesional, miremos a la ciudad. ¿Qué destacarías del turismo y de la gastronomía conquense? ¿Piensas que esto es un enganche para atraer al turista a la ciudad?

Cuenca tiene un Patrimonio Cultural y en general un Patrimonio que tenemos que defender por encima de todo sabiendo que no es del todo mérito nuestro sino que lo tenemos gracias a la gente conquense desde hace mucho tiempo. Bajo mi punto de vista, está todo mal estructurado. Cuenca no puede ser una ciudad que pueda vivir del turismo. Lo que hay que hacer es saber aprovecharlo. Hay que dar a conocer la ciudad desde fuera de Cuenca. Yo creo que tenemos que tener una agencia de turismo en Madrid, que las agencias de viaje motivaran a la gente a venir. Y una vez que el turista decida venir, hay que tener la ciudad en condiciones para enseñarla. Actualmente, Cuenca no está limpia, nuestro Patrimonio repito, no lo sabemos utilizar. Que la hostelería, hay que mejorar mucho y que nos tenemos que poner con ella. Pero es que lo entiendo desde cierta forma porque es un círculo cerrado, si somos pocos y hay poca demanda la gente no se preocupa en hacer las cosas bien. Yo soy de los que piensan que Cuenca no tiene que seguir adelante gracias al turismo. El turismo es una cosa que siempre estará ahí y que hay que potenciarlo. Cuenca debería tener un sustento gracias a las empresas, que se instalen aquí y den trabajo y oportunidades laborales. Por ejemplo a raíz de las infraestructuras, te expongo mi caso, yo he traído varios Congresos médicos a la ciudad y no había infraestructuras suficientes para hacerlas. No hay hoteles grandes, no hay sitios donde poder celebrar un Congreso. Entonces claro si no tenemos esas cosas es muy difícil crear iniciativas en la ciudad. Por ello hay que empezar por ahí. Y el turismo vendrá después. Antes de tener esas ganas de traer a la gente a la ciudad tenemos que limpiarla y no con un estropajo, sino arreglando las calles, que son cada una de su padre y de su madre. En definitiva Cuenca necesita una inversión grande en infraestructuras, y en el ámbito empresarial, para traer más oportunidades laborales.

Estoy muy de acuerdo contigo. Y para terminar, como tú bien dices es muy difícil traer ese tipo de iniciativas a la ciudad ya no solo por las infraestructuras sino por el propio ciudadano. Desde hace poco hemos traído la cerveza Ámbar a Cuenca y sorprende que en otros sitios haya tenido más acogida que en Cuenca. ¿Verdaderamente, cuál es el factor negativo de todo esto?

Yo pienso que el problema de Cuenca es el conquense. Los conquenses que tenemos trabajo, al ser una ciudad que no tienes muchos gastos y cómoda a la hora de vivir, les da miedo el cambiar esa forma de vida. Pero no nos damos cuenta que cuando se termine la “generación que vive bien”, como la mía, ya no va a haber otra. Y la ciudad cada vez va a parar en seco. Por ello, tenemos que cambiar nuestra mentalidad y pensar queremos que Cuenca avance y que la civilización siga hacía delante. Tenemos que dar un paso adelante, y cambiar esto que solo nos hace que demos pasos en vano y que nos convirtamos en la última provincia de interés para la región según los últimos estudios, y esto provoca que tengamos menos capital que otras provincias. Cuanto menos interés, menos ayudas económicas y menos visitas recibirán la provincia conquense. Y por último, tenemos a unos políticos que han defendido por encima de todo su ideología y no han defendido la ciudad. Por ello, si los representantes de la ciudad no defienden su propio patrimonio es muy difícil que los demás lo hagan. Como estas cosas de la que hablo aún no han ocurrido y estamos dentro de un círculo vicioso. O lo cortamos, o la empresa mayor de Cuenca será una empresa de boinas para los que quedemos aquí.

Mejor no se podría haber explicado. Muchas gracias por atendernos y gracias sobre todo por mostrarte crítico ante los asuntos que tenemos ahí, pero no les hacemos el caso que se merecen.

Gracias a ti y ha sido un placer. Recordad que podéis contar conmigo para lo que necesitéis.

OTRAS NOTICIAS

En la Calle Colón, en el centro de Cuenca, se encuentra el Restaurante Asador Nazareno Oro, un lugar para los amantes de la carne de calidad asada de manera tradicional. Quico Pérez, propietario y cocinero de este gran restaurante de Cuenca, nos abre sus puertas y nos enseña el local y sus secretos. ¡Ven con […]

Hoy nos vamos al mismo centro de Cuenca, a un sitio perfecto para, primero desayunar, luego tomar un aperitivo y comer una comida de calidad. Nos estamos refiriendo a la Restaurante Cafetería Cuatro Caminos. Vamos a conocer el Restaurante Cafetería  Cuatro Caminos Entramos a la cafeteria y su gerente Javier nos da la bienvenida. El […]

Cuando el proyecto VivoCuenca comenzó a andar, teníamos claro que una de nuestras premisas era poder ayudar y colaborar con entidades sin animo de lucro. La Solidaridad viene implicita en Vivo Cuenca. Convenio de Colaboración con Aspane: Por eso, el pasado 26 de Septiembre, firmamos un convenio de Colaboración con Aspane (Asociación Nacional de Perjudicados […]

Hoy nos vamos a la parte alta de la ciudad de Cuenca, concretamente al barrio del castillo. Vamos a conocer un pequeño y coqueto bar restaurante: El Bar del Castillo. Hugo, el gerente del establecimiento, nos recibe con los brazos abiertos. La amabilidad y el buen trato es uno de los puntos fuertes de este […]

Cuenca es una ciudad que los hombres construyeron pidiendo permiso tímidamente a la naturaleza. El precioso casco antiguo de Cuenca, Patrimonio de la Humanidad desde el año 1996, ofrece una de sus dos caras en forma de edificios que cuelgan sobre las verticales laderas de las Hoces del Río Huécar. La otra cara del casco […]

X
X